Páginas

sábado, 20 de diciembre de 2025

Fotos Antiguas de Toledo - Un paso en el Tiempo...

Fotos Antiguas de Toledo - Un paso en el Tiempo...

Fotografías con vida para la eternidad...
 
Mi agradecimiento a todas las personas y páginas de Facebook... autores de estas fotografías:
 
Leyendas de Toledo
Carlos Cano
Vídeos Trinisona
Cxnchx Rxinrx
Jose Luis Puebla Gómez
María Milagros Rainero Gálvez
TOLEDANOS EN OTROS TIEMPOS
Toledo Olvidado
Periódico de Castilla - La Mancha

  

 
En el desván de una casa vieja, con vigas de madera que crujían como recuerdos cansados, vivía Don Eusebio. Nadie subía ya allí, salvo él, arrastrando los pies y el pasado. Frente a su cama, al pie de una ventana por la que Toledo asomaba en sombras, guardaba un baúl antiguo, de hierro gastado y cerradura vencida por los años.
 
Dentro dormían cientos de fotografías en blanco y negro. Calles empedradas aún sin turistas, el Tajo reflejando campanas, mujeres con mantón apoyadas en balcones, niños descalzos riendo sin saber que el tiempo los alcanzaría. Cada imagen tenía un latido detenido. Don Eusebio no las miraba: las escuchaba. Porque en el silencio de la noche, las fotos susurraban.
 


 
Aquella noche, el aire era distinto. El anciano respiraba con dificultad; el reloj marcaba las horas con una lentitud cruel. Sus manos temblorosas buscaron el borde del baúl, como quien se aferra a un último ancla. Sonrió apenas.
 
—No os dejéis olvidar… —murmuró.
Cuando el último aliento quiso escaparse, una luz suave descendió por la habitación. No rompía la oscuridad: la acariciaba. De ella surgió un ángel, sin alas visibles, con rostro sereno y ojos llenos de tiempo.
—Has guardado vidas —dijo con voz de campana lejana—. Ahora es justo que vuelvan a latir.
 
El ángel abrió el baúl.
Una a una, las fotografías comenzaron a respirar. El papel se onduló como agua, el blanco y negro adquirió movimiento. Los niños corrieron fuera del marco, las mujeres hablaron, los hombres caminaron con sus sombras largas. Toledo despertó dentro del desván: campanas sonaron, pasos resonaron, risas y despedidas llenaron el aire.
 

 
Las fotos no huían del tiempo: lo aceptaban. Cada escena se movía solo un instante, el necesario para existir de nuevo.
El ángel tomó a Don Eusebio en brazos. El anciano miró, con lágrimas tranquilas, cómo su ciudad vivía otra vez.
 
—No mueres —le susurró el ángel—. Te quedas donde siempre estuviste.
 
Cuando amaneció, el desván estaba en silencio. El baúl seguía allí. Las fotografías, quietas de nuevo, pero distintas: quien las mirara después juraría que los ojos seguían vivos, que las calles parecían recordar.
Y Toledo, sin saberlo, había sido salvada una noche más del olvido.
 
Un paso en el tiempo…
fotografías con vida para la eternidad.
 
 
VÍDEO
Para ver mejor los vídeos
 
Pinchar primero en el círculo rojo
Después pinchar en el cuadrado (con esquina)
 


No hay comentarios:

Publicar un comentario