Polvo, Sudor y Hierro... El Cid Cabalga
“El ciego sol, la sed y la fatiga.
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos
—polvo, sudor y hierro— el Cid cabalga.”
El sol caía sobre sus espaldas como una condena, y el polvo del camino se mezclaba con el sudor y la tristeza del destierro. Atrás quedaban su hogar en Vivar del Cid, su esposa y sus hijas, y también el honor que el rey le había arrebatado injustamente.
Las aldeas que cruzaban cerraban sus puertas al verlo llegar. Nadie quería desafiar la orden del rey dando cobijo al desterrado. Muchas noches durmieron al raso, con el hierro de las armas por almohada y el hambre retorciendo el estómago.
A veces compartían un mendrugo de pan duro y un poco de agua turbia encontrada en algún arroyo seco.
El Cid, sin embargo, jamás permitió que sus hombres lo vieran derrotado. Aunque el cansancio doblaba sus rodillas y la sed le quemaba la garganta, seguía cabalgando al frente, firme y silencioso. Sabía que perder la esperanza era peor que perder la batalla.
En los caminos interminables de Castilla aprendió el verdadero peso del destierro: no era solo abandonar la tierra, sino sentir que la propia tierra te negaba refugio.
En los caminos interminables de Castilla aprendió el verdadero peso del destierro: no era solo abandonar la tierra, sino sentir que la propia tierra te negaba refugio.
Pero también allí, entre polvo y fatiga, nació la leyenda. Porque cuanto mayores fueron las penurias, más grande se hizo la figura del caballero que nunca dejó de luchar por recuperar su honra.
Fragmento del poema “Castilla” de Manuel Machado
El ciego sol se estrella
en las duras aristas de las armas,
llaga de luz los petos y espaldares
y flamea en las puntas de las lanzas.
El ciego sol, la sed y la fatiga.
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos
—polvo, sudor y hierro— el Cid cabalga.
Cerrado está el mesón a piedra y lodo.
Nadie responde… Al pomo de la espada
y al cuento de las picas el postigo
va a ceder… ¡Quema el sol, el aire abrasa!
A los terribles golpes
de eco ronco, una voz pura, de plata
y de cristal, responde… Hay una niña
muy débil y muy blanca
en el umbral. Es toda
ojos azules, y en los ojos, lágrimas.
Oro pálido nimba
su carita curiosa y asustada.
“Buen Cid, pasad. El rey nos dará muerte,
arruinará la casa
y sembrará de sal el pobre campo
que mi padre trabaja…
Idos. El cielo os colme de venturas…
¡En nuestro mal, oh Cid, no ganáis nada!”
Calla la niña y llora sin gemido…
Un sollozo infantil cruza la escuadra
de feroces guerreros,
y una voz inflexible grita: “¡En marcha!”
El ciego sol, la sed y la fatiga…
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos
—polvo, sudor y hierro— el Cid cabalga.
VÍDEOS
Para ver mejor los vídeos:
Pinchar primero en el círculo rojo
Después pinchar en el cuadrado (con esquinas)U
TikTok
@david.m.r31
(1.397 Vídeos Exclusivamente
de la Prov. Toledo)
28 de Abril de 2026
1.320.000 Reproducciones
N
*******
Nunca dejes de Soñar
Orgullo es... realizar tus sueños pese a las adversidades...
El hombre no muere cuando deja de existir, muere cuando deja de soñar...
David Miguel Rubio
Promotor Turístico en Castilla - La Mancha
Acreditación Oficial Informador Turístico
(N° Reg. EXP/ITL/RDM-0019)
Guía de Montaña








No hay comentarios:
Publicar un comentario